Piloto de drones, una de las profesiones más en auge entre los millennials

Los drones se han convertido en un artículo que está a la orden del día, especialmente entre los más jóvenes, que han encontrado en ellos algo con lo que pasarlo en grande y dar rienda suelta a su imaginación. De hecho, mientras que los más mayores han quedado algo apartados del éxito de los drones, son los más jóvenes, los que verdaderamente les están sacando el máximo partido posible.

Esto ha llevado a que la profesión de piloto de drones, se haya convertido en una de las profesiones más en auge entre los millennials, y no es de extrañar, ya que se trata de una profesión con mucho futuro y con muchas salidas laborales a la que merece la pena prestar atención. Y es que el que conoce los distintos servicios con drones que se pueden ofrecer, sabe perfectamente del enorme futuro que tiene esta profesión.

Una profesión cada vez más demandada

Además de ser una de las profesiones más en auge entre los más jóvenes, la de piloto de drones también se ha convertido en una de las profesiones más demandadas, dadas las exigencias legales que hay que cumplir actualmente para poder pilotar un dron.

Esto ha llevado a que las empresas de grabación de vídeo se esfuercen por contratar pilotos de drones profesionales, ya que de esta manera podrán aumentar los servicios que ofrecen, incluyendo la grabación de vídeos con drones entre ellos.

Porque actualmente para poder pilotar un dron de manera profesional, es fundamental contar con el carnet de piloto de drones, para el cual es necesario superar un curso que consta de un total de 60 horas, y que está impartido por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

Y además de este curso teórico, también se debe superar un curso práctico, a través del cual hay que realizar cuatro horas prácticas y superar un examen en el que se pone a prueba tanto los conocimientos como la destreza del piloto.

Para su obtención, además de ambos cursos, hay que sumarle la necesidad de que el piloto disponga de un certificado médico de clase 2, que es el mismo que deben presentar los pilotos de aviones comerciales.

Como ves, ser piloto de drones profesional no es coser y cantar, sino que se debe estar altamente cualificado para ello. De lo contrario, las multas a las que se podría exponer una persona que pilotase un dron sin licencia podrían alcanzar hasta los 250 000 euros.

Una profesión que comenzó a entrar en auge en el año 2004 aproximadamente, cuando los drones empezaron a estar al alcance de todos. Para hacernos una idea, hasta el pasado año, en nuestro país únicamente había 20 empresas homologadas que podían ofrecer servicios de grabación de vídeos con drones. En tan sólo un año, esa cifra ha aumentado enormemente, hasta alcanzar las 1000 empresas. Una cifra que vive en un aumento constante, y que todo apunta a que en los próximos años habrá alcanzado cifras impensables hace tan solo un par de años.

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