Envasadoras al vacío: no desperdicies y ahorra dinero

Hasta hace poco, el envasado al vacío estaba reservado para empresas o tiendas, pero la aparición de las envasadoras al vacío domésticas ha cambiado la situación. Estas máquinas tienen como principal objetivo mantener la comida conservada en perfecto estado durante más tiempo, impidiendo que malgastemos el dinero. Por ejemplo,  comparado con un alimento guardado en el congelador, si conservas al vacío la comida ésta te durará hasta 5 veces más. Para elegir la tuya puedes echar una ojeada a esta comparativa, en la que se analizan varios interesantes modelos. Aparte, no está demás saber en que aspectos debes fijarte antes de comprar la tuya.

Qué mirar antes de elegir tu envasadora al vacío

Tipos de envasadoras al vacío

Lo primero que hay que tener en cuenta antes de comprar nuestra máquina es qué tipo es el que preferimos. Vamos a encontrar varias clases, con diferentes características.

Si queremos que sean fáciles de transportar para llevarla con nosotros a nuestras vacaciones o viajes de negocio, deberíamos elegir un modelo portátil o de mano.

Por otra parte, aquellos que las vayan a usar en su casa de manera, más o menos, continua, tienen en las de sobremesa su mejor opción.

Potencia del secador

La potencia más habitual de estas envasadoras van desde los 100 a los 200w, pudiendo haber variaciones según el modelo. Cuanto mayor sea esa potencia, más rápido va la máquina a realizar el sellado. Eso sí, también gastará más energía y hará más ruido.

Tiempo para el secado

El tiempo de sellado va a variar dependiendo de que tipo de alimento sea el que vamos a envasar, del tamaño de las bolsa utilizada o de si se trata de alimentos húmedos o secos. En cualquier caso, el tiempo más común de la mayoría de estos aparatos es de 20 segundos, pudiéndose reducirse a la mitad en el caso de las más avanzadas.

¿De verdad se ahorra dinero?

Teniendo en cuenta que en España entre el 30 y un 50% de los comestibles acaban en la basura, principalmente porque se estropean, la respuesta es sencilla: sí se ahorra dinero.

Es cierto que hay que hacer una inversión inicial para hacernos con la envasadora, pero solo con que evitáramos tirar buena parte de esa comida, no cabe duda de que la amortizaríamos pronto.

Pero, además, hay otro punto que también la convierte en una buena manera de ahorrar. Si, al ir a comprar, sabemos que vamos a poder conservar lo que compremos durante más tiempo, vamos a poder permitirnos aprovechar esos lotes de ahorro o familiares que antes no comprábamos porque sabíamos que no íbamos a consumirlos antes de que caducaran.

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