¿Qué es la cláusula suelo y por qué motivos puedo reclamar su devolución?

La cláusula suelo es una disposición contractual en la que se establece que nuestra cuota mensual hipotecaria está sujeta al tipo de interés más bajo, independientemente de lo que marque la cotización del tipo de préstamo hipotecario. Este tipo de cláusulas impiden, por ejemplo, que la cuota de una hipoteca variable pueda verse reducida y, por tanto, pagar menos. En España, el Tribunal Supremo, declaró en 2013 que este tipo de cláusulas son ilegales tanto por su carácter abusivo como su falta de transparencia y confianza por parte de la entidad bancaria.

¿Cómo puedo saber si mi hipoteca tiene una cláusula suelo?

El primer indicio es que hayas pagado la misma cuota durante los últimos años a pesar de que el Euribor haya bajado. También, es importante saber con exactitud cuándo firmaste tu contrato ya que la mayoría de las hipotecas suscritas entre 2001 y 2012 incluyen esta disposición. Por otra parte, puedes comprobar esta información revisando la escritura del préstamo hipotecario o el recibo del banco.

¿Por qué motivos puedo reclamar la cláusula suelo?

Estas cláusulas fueron declaradas nulas por su falta de transparencia y condiciones abusivas por lo que tienen carácter retroactivo y pueden resolverse mediante una reclamación judicial. Según el Tribunal Supremo, los principales motivos por los que se puede efectuar una reclamación de la cláusula suelo corresponden a las siguientes situaciones:

– El cliente no fue informado correctamente sobre las condiciones adscritas al préstamo, en especial aquellas que pudieran afectar sustancialmente a la cantidad que debiera pagarse según los términos del contrato.

– La cláusula se encuentra oculta entre una gran cantidad de datos a los que no se les atribuye importancia.

-La entidad hace creer al cliente que sus intereses pueden variar así como la fluctuación del Euribor, es decir, el cliente es engañado porque piensa que la tasa puede disminuir y que este cambio le afecte positivamente.

– Inventar una figura similar a la del techo para hacer pensar al cliente que podrá beneficiarse en el caso de que las tasas aumenten y, por tanto, nunca se dé la circunstancia en la que que deba pagar de más.

Una vez hayas confirmado que tu hipoteca está sujeta a dicha cláusula y que tu caso se ajusta a una de estas situaciones, el primer paso es solicitar a tu entidad bancaria la anulación de esta cláusula. Es importante destacar que solo se anulará la cláusula, nunca el contrato de préstamo hipotecario. En este caso, tu banco está obligado a informarte sobre la cantidad a devolver así como los posteriores pasos de actuación. La primera propuesta de tu banco será pagar en efectivo la cantidad resuelta, aunque se ha establecido que tanto cliente como entidad puedan negociar medidas compensatorias. Ten en cuenta que este proceso no debería durar más de tres meses.

Si tu banco rechaza la petición, debes acudir al Servicio de Reclamación al Cliente y el Banco de España donde tendrás que presentar los documentos pertinentes e informar del motivo por el que tu entidad ha denegado tu solicitud de devolución.

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